Barrios con estilo propio
Barrio Italia: Epicentro del diseño independiente y la gastronomía boutique, es perfecto para recorrer a pie. Allí se ubica Casa Cascal, una casona convertida en hospedaje familiar con cuartos luminosos y espacios comunes pensados para el descanso. Cuenta con cocina equipada, living con TV, salón de juegos y café disponible a toda hora. La zona es tranquila, con una plaza cercana y una gran variedad de bares y restaurantes para salir a cenar sin alejarse demasiado.
Barrio Yungay: Una de las zonas más antiguas y tradicionales de Santiago, ideal para amantes de la arquitectura patrimonial y los rincones coloridos. Allí, el brunch en Cité Café es una parada obligada, con panes artesanales y café de especialidad.
Barrio Lastarria: De espíritu bohemio y vida nocturna vibrante, concentra bares de autor, librerías, cine independiente y espacios culturales. Es el lugar perfecto para una salida nocturna distendida.
Cerro San Cristóbal: la mejor vista de Santiago El Parque Metropolitano, con su emblemático Cerro San Cristóbal, es uno de los pulmones verdes más grandes de América Latina. Se puede subir en funicular o teleférico para disfrutar vistas únicas de la ciudad y, en días despejados, de la Cordillera de los Andes. Además, el parque cuenta con senderos, jardines temáticos y espacios de picnic.
Bonus track: al bajar del teleférico, a pocas cuadras está el Costanera Center, uno de los centros comerciales más visitados por viajeros argentinos, ideal para cerrar el día con compras.
Escapada cultural: Isla Negra
A menos de dos horas de Santiago, en la costa chilena, se encuentra Isla Negra, donde se puede visitar la icónica casa-museo de Pablo Neruda. Allí, el poeta escribió parte de su obra rodeado de objetos marinos, colecciones únicas y la inmensidad del océano Pacífico.
Para completar el paseo, una parada recomendada es el Restaurante Nobel, ubicado frente a la casa del poeta. Su carta fusiona sabores locales con propuestas creativas inspiradas en el universo nerudiano, en un entorno ideal para desconectarse y contemplar el paisaje costero. Se recomienda reservar con anticipación.
En solo unos días, Santiago ofrece un plan perfecto: arte urbano, barrios llenos de historia, shopping, gastronomía de primer nivel y una escapada a la costa que conecta cultura y naturaleza.