Hay viajes en los que la comida es una parte del recorrido y otros en los que termina marcando el camino. En Calingasta, las copas y la mesa nos llevaron de pequeños proyectos vitivinícolas a almuerzos entre viñedos y una cena bajo las estrellas.
Vinos y gastronomía en Barreal
El vino fue uno de los protagonistas del recorrido. Visitamos Bodega Los Dragones, donde además funciona VALLE, su restaurante, y combinamos la visita con un almuerzo entre viñedos. También conocimos Entre Tapias, una pequeña bodega familiar donde recorrimos el proyecto, aprendimos más sobre la elaboración de sus vinos y terminamos con una degustación.
Para la noche, en el centro de Barreal, probamos La Querida, un restaurante de ambiente relajado que funciona en una antigua casona. Es una buena opción para cenar después de un día de recorrida y seguir probando etiquetas de la zona.
Alta Bonanza: vinos y gastronomía bajo las estrellas
Uno de los planes más especiales del viaje empezó cuando cayó el sol. En Alta Bonanza de los Andes participamos de Noches de Sabores y Estrellas, una propuesta que combina astronomía, astrofotografía, vinos y cocina entre los viñedos.
Nuestra visita coincidió con luna nueva, una condición especialmente favorable para observar el cielo con mayor oscuridad. La actividad comenzó con una caminata entre los viñedos hasta llegar a los telescopios. Allí, una observación guiada nos permitió reconocer estrellas y constelaciones y entender un poco más de lo que estábamos viendo.
Después llegó el momento de la astrofotografía profesional, con el cielo de Calingasta como protagonista.
Más tarde fue el turno de la degustación de vinos y, para cerrar, compartimos una cena a cargo de Almuerzo de Campo.
De la propuesta participaron Alta Bonanza de los Andes, Almuerzo de Campo, Cielos de San Juan, La Masía Experiencias, Maya Astroturismo y DalGez Fotografía & Video.
Ahí está buena parte del atractivo: en unas horas se puede caminar entre viñedos, mirar estrellas a través de un telescopio, hacer astrofotografía, probar vinos y terminar cenando bajo el cielo sanjuanino.
Carrovelismo en la Pampa del Leoncito
Entre los planes de día, uno de los más divertidos fue conocer la Pampa del Leoncito, una enorme planicie rodeada de montañas donde se practica carrovelismo.
Los carros tienen tres ruedas y una vela y se desplazan únicamente con la fuerza del viento. Se puede optar por un paseo acompañado o tomar una clase para aprender a manejarlos.
Como la actividad depende de las condiciones del viento, conviene consultar antes de ir. De todas maneras, incluso si ese día no se puede practicar carrovelismo, la Pampa del Leoncito merece una parada por el entorno.
Datos para organizar el viaje
Barreal funciona muy bien como base para recorrer Calingasta y contar con auto facilita mucho los traslados: permite combinar bodegas, restaurantes y atractivos naturales en un mismo día y manejar los tiempos con libertad.
También conviene reservar con anticipación las visitas a bodegas y aquellas propuestas que funcionan en días u horarios específicos, especialmente las gastronómicas y astronómicas.
En pocos días se puede pasar de almorzar entre viñedos a recorrer una pampa impulsados por el viento y terminar mirando las estrellas. Esa combinación entre vino, comida y naturaleza es una de las mejores razones para viajar a Calingasta.
Lugares y proyectos mencionados
- Bodega Los Dragones — @los.dragones.vinos
- VALLE — @valle.cocinayvinos
- Entre Tapias — @entre_tapias
- La Querida — @laqueridabar
- Alta Bonanza de los Andes — @alta.bonanza
- Almuerzo de Campo — @almuerzodecampo
- Cielos de San Juan — @cielosdesanjuan
- La Masía Experiencias — @lamasia1940
- Maya Astroturismo — @maya.astroturismo
- DalGez Fotografía & Video — @dalgez_fotografia_video