Es una receta que queda siempre muy bien, aunque hay que cuidar mucho el tiempo y temperatura de cocción.
Se sirve apenas salido del horno, tibio, para q caiga la “lava” con en la foto, directamente enfrente del comensal.
Lo ideal es acompañarlo con alguna salsa. Puede improvisar una con alguna mermelada que tengan en la heladera, la calientan a fuego suave, con un poco de agua y se sirve tibia también.
Este es el postre para una ocasión donde quieren disfrutar y puedan despreocuparse del presupuesto para la cena, las calorías, el talle, y en los tiempos de preparación. Solo disfrutar.
La receta rinde para 6 volcancitos
Ingredientes
2 huevos
2 yemas
90 gr de azúcar
150 gr de chocolate
100 gr de manteca
2 cucharadas de harina
Preparación
1. Derretir a fuego bien bajo la manteca junto con el chocolate, revolviendo para que el chocolate no se pegue.
2. Batir los huevos y las yemas junto con el azúcar hasta que formen “globitos”
3. Incorporar el chocolate y la manteca derretidos al batido de huevos, yemas y azúcar. Unir bien.
4. Agregar las cucharadas de harina y revolver hasta incorporar.
5. Enmantecar y enharinar los moldes para los volcanes de chocolate. Lo que yo hice fue
enharinar en vez de con harina, con chocolate en polvo, para que no quede el volcán con bordes blancos de harina. También se puede usar chocolatada en polvo y da un acabado más prolijo.
6. Por último, llenar los moldes de volcán, mas o menos hasta la mitad. tener en cuenta que aumentan bastante de volumen en el horno, y para que quede bien acomodado en el plato, el volcán cuando leva en el horno, no debe superar la altura del molde.
7. Hornear (atención acá!) 12 minutos a 180°. Si se pasan de ese tiempo de cocción el interior se terminará de cocinar y quedará sólido por dentro. Si no están seguros, poner el timer a los 10 minutos.
8. Al sacar del horno dejar reposar 5 minutos. Pasar muy suavemente un cuchillo por las paredes del molde, para terminar de desprender todo y desmoldar (muy importante!) directamente en el plato donde va servido. Como el interior es líquido, no soporta que se mueva mucho, el plato va directo a la mesa, en ese momento.
Disfrutar con los ojos cerrados :)