27 de julio - Día de la Crème Brûlée El clásico postre francés

27 de julio - Día de la Crème Brûlée El clásico postre francés

TRADICIONAL EN CROQUE MADAME PALACIO PAZ
En el elegante Salón Comedor de Croque Madame, ubicado en el segundo piso del histórico Palacio Paz, uno de los postres sugeridos y tradicionales de su carta es la crème brûlée. Esta delicia francesa se prepara con una base de yemas, azúcar, leche y crema de leche, y se hornea lentamente a baño María, para lograr una textura sedosa y uniforme. Antes de servir, se espolvorea con azúcar y se quema hasta formar una carcasa crocante de caramelo, que se rompe con la cuchara, revelando una crema suave y perfumada. El entorno donde se sirve este postre es tan refinado como su sabor: salones ornamentados con boiserie, arañas de cristal y ventanales que miran a Plaza San Martín. Croque Madame ofrece una experiencia gastronómica completa, con platos de inspiración francesa, cócteles clásicos y una cuidada selección de vinos, todo en un espacio que combina historia, arquitectura y cocina de autor.

 

Dirección: Avenida Santa Fé 750, Retiro.
Instagram: @croquemadamepalaciopaz

CON FRUTAS DE ESTACIÓN EN PURALTURA
En Puraltura, la crème brûlée es una de esas joyas simples que sellan la cena con elegancia. Clásica y cremosa —a base de crema de vainilla y una fina capa de caramelo—, se sirve con frutas de estación, y durante el invierno, con frutillas frescas que suman acidez y color al dulzor del plato. Para acompañarla, el sommelier de la casa y socio del proyecto, Alejandro Mesa Rubio, recomienda un blanco dulce con buena concentración y expresión aromática: el Luigi Bosca Gewürztraminer Granos Nobles, un vino sedoso, de notas florales y frutadas, que armoniza a la perfección con la textura suave y el toque crocante de la crème brûlée. Este equilibrio entre cocina y vino es el corazón de la propuesta de Puraltura, un restaurante que pone el foco en el maridaje. La experiencia invita a elegir un plato y dejarse guiar por el sommelier entre más de 80 etiquetas seleccionadas de distintas regiones del país, con la idea de abrir la puerta a nuevos sabores, armonías y formas de disfrutar el vino argentino.

 

Dirección: Gorriti 3856, Palermo.
Instagram: @puraltura

DE DULCE DE LECHE Y COCO EN LA PESCADORITA
Para cerrar una comida con el toque justo de dulzura, La Pescadorita presenta su exquisita crème brûlée, una reversión del tradicional postre francés que sorprende por su sabor y textura. En esta versión, la preparación incluye dulce de leche Chimbote, que aporta cremosidad intensa y un perfil bien argentino, y leche de coco, además de huevos, azúcar y un toque de vainilla, mezcla que da como resultado una crema suave y sedosa. Antes de servir, se espolvorea con azúcar y se flambea para formar esa capa crocante tan característica, coronada con una flor comestible. Esta crème brûlée acompaña a la perfección la propuesta del restaurante: cocina de mar con pescados frescos de Mar del Plata, platos de autor y ambientación inspirada en el universo costero. Ubicado en Palermo, La Pescadorita es un clásico porteño con más de 10 años de trayectoria.

 

Dirección: Humboldt 1905, Palermo.
Instagram: @lapescadorita

DE SÉSAMO EN G?O RESTÓ
En G?O Restó, la crème brûlée adopta una identidad singular con la Zh?ma n?iyóu bùl?i, una versión elaborada con pasta de sésamo, que rinde homenaje tanto a la cocina china como a la vida de Karina Gao en Francia, país de origen de su marido. Este postre fusiona técnica clásica y materia prima oriental, logrando un equilibrio entre lo que Karina vivió y lo que hoy transmite en su restaurante. Ubicado en el Bajo Belgrano, G?O Restó propone una experiencia gastronómica basada en recetas tradicionales chinas, reinterpretadas desde la cercanía familiar. En un ambiente cálido, colorido y pensado para todas las edades, la carta incluye platos del norte y del sur de China, versiones sin TACC y opciones veganas. La crème brûlée de sésamo puede acompañarse con alguna de sus limonadas caseras, tés fríos o café de especialidad.  

 

Dirección: Cazadores 1911,  Belgrano.
Instagram: @gaoresto

ESTILO FRANCÉS SALADO Y DULCE EN L’ATELIER BISTRÓ
En su cálido local boutique de Martínez, L’Atelier Bistró —el restaurante de inspiración francesa liderado por la pareja de chefs Verónica Morello y Charly Forbes— despliega dos versiones de crème brûlée que resumen su enfoque técnico, clásico y, a la vez, personal. En la sección de entradas, se destaca una versión salada de queso morbier con cebollas glaseadas y peras, que sugieren maridar con un Togouchi 9 años, un whisky japonés suave y complejo con notas de miel, frutas secas y especias suaves que equilibran la intensidad del plato. Por otro lado, para el final de la velada aparece en el menú la tradicional crème brûlée de vainilla, con textura sedosa y superficie crocante de azúcar quemada, servida en ramekin y acompañada por galletas sablé caseras, idealmente combinada con una copa de torrontés tardío de Bodega El Esteco, que realza su dulzura y perfume con frescura.

 

Dirección: Av. del Libertador 14520, Martínez.
Instagram: @bistrolatelier

CLÁSICA EN MONDONGO & COLIFLOR
En la tradicional esquina de Parque Chacabuco donde se ubica Mondongo & Coliflor, el cierre ideal de una comida abundante llega con un clásico francés reinterpretado con sello local: la crème brûlée. Servida a temperatura ambiente en una cazuela de cerámica, esta versión suma una mermelada de frutilla casera que aporta acidez y equilibra la cremosidad de su interior de crema de vainilla, coronado por la infaltable superficie de azúcar crocante. Antes de llegar al postre, vale la pena entregarse a la variada oferta de sabores porteños que ofrece la carta de esta cantina: desde la empanada frita de carne hasta la milanesa de ternera a la napolitana para compartir con tortilla de papa o el emblemático guiso de mondongo. Para completar la experiencia, la casa recomienda acompañar este cierre dulce con un vino cosecha tardía, indicado para realzar los contrastes de la crème brûlée.

 

Dirección: Del Barco Centenera 1698, Parque Chacabuco.
Instagram: @mondongoycoliflor

CON NARANJAS Y SEMILLAS DE HABA TONKA EN MADRE ROJAS
En Villa Crespo, el ganadero, chef y sommelier Juan Ignacio Barcos dirige Madre Rojas, un restaurante que cuenta la diversidad de la carne y el vino argentino a través de una elaborada propuesta de cortes de distintos productores locales, enfocados en la biodiversidad y el bienestar animal, además de etiquetas que recorren todo el territorio. Todo esto se refleja en su carta, que exhibe creaciones innovadoras con toques tradicionales entre entradas, guarniciones, principales, especialidades a la parrilla y postres. Para el comienzo, vale la pena probar sus novedades, como la ensalada de papines con salsa tártara y alcaparras fritas o el pincho de wagyu, pintado con salsa demiyaki, carne estrella de la casa, o su cuadril madurado con papas fritas en grasa wagyu. Para el momento dulce, Barcos presenta su versión de la crème brûlée, que en su elaboración lleva naranja y una selección de haba tonka - semilla de origen amazónica- rallada, para perfumar la preparación y aportar un sabor avainillado. Un postre ideal para acompañar con algunos de los vinos recomendados por su equipo de sommeliers.

 

Dirección: Rojas 1600, Villa Crespo.
Instagram: @madrerojas

DE BANANA ASADA Y ACOMPAÑADA DE HELADO ARTESANAL EN GRANERO
Granero despliega una propuesta basada en productos de estación y técnicas actuales. Entre la oferta dulce, la crème brûlée de banana integra componentes que dialogan a través de contrastes. La base combina banana asada cocida lentamente con miel y manteca, lo que se traduce en una textura suave y untuosa. La superficie caramelizada suma crocante, mientras que el helado de dulce de leche artesanal aporta cremosidad y frío. Finalmente, una lámina de chocolate introduce un matiz amargo que equilibra el dulzor del conjunto. Cada capa ofrece una respuesta distinta en boca, alternando temperaturas, densidades y sabores. Un postre ideal para el cierre dulce, con una preparación tradicional y con detalles autóctonos.


Dirección: Olivares 190, Rincón de Milberg, Tigre.
Instagram: @granero_milberg

DE CHOCLO EN AIRE LIBRE
Aire Libre es un jardín urbano donde la cocina porteña incorpora guiños contemporáneos sin perder su esencia. En su carta de postres, el chef ejecutivo Julian del Pino, incorporó una propuesta singular:  crème brûlée de choclo. Esta reinterpretación se elabora a partir de una receta tradicional donde se incorpora el choclo cocinado y tamizado, para lograr una preparación bien cremosa. Presentada en cazuela, la crème brûlée se realza con una cobertura de azúcar que se carameliza en el momento. El crocante superficial contrasta con el interior cremoso y se corona con granos de choclo flambeados, que aportan textura y un dulzor inesperado. Una invitación a descubrir sabores clásicos desde una mirada distinta.

 

Dirección: Av del Libertador 6327, Belgrano.
Instagram: @airelibre.ba

DE DULCE DE LECHE EN LA PESCADERÍA
Ubicado en el barrio de Núñez, La Pescadería ofrece una propuesta completa para disfrutar de los sabores del mar. En el apartado dulce se distingue la crème brûlée de dulce de leche, una versión con sello local del clásico postre francés. Presentada en cazuela de cerámica blanca, combina base densa y cremosa con cobertura de frutos secos crocantes. El aporte del dulce argentino redefine su textura y la vuelve más intensa. Este cierre fusiona herencia latina y refinamiento europeo en una misma cucharada.

 

Dirección: Crisólogo Larralde 1716, Núñez.
Instagram: @lapescaderiacocinadema

TRADICIONAL EN ZUK RESTAURANT
ZUK, el restaurante ubicado en el Puerto de Olivos, se ha consolidado como uno de los destinos más destacados de zona norte gracias a su propuesta, que combina sabores caseros con una ambientación sofisticada y un diseño escenográfico de alto impacto. Entre los postres, sobresale su crème brûlée, elaborada de manera artesanal con crema infusionada en vainilla natural, yemas de huevo y azúcar, horneada a baja temperatura en horno hasta lograr una textura suave y cremosa, para luego ser refrigerada y coronada con una capa de azúcar caramelizada con soplete.

 

Dirección: Juan Díaz de Solís 2398, Olivos. 
Instagram: @zuk.restaurant