Fiel a la filosofía que dio origen al proyecto, Santiago Pérez y Calvin Daniele proponen una serie de encuentros pensados para compartir alrededor del fuego y centrados en la cocina, la amistad y el intercambio de ideas.
Desde su apertura, Mambo se consolidó como una de las propuestas más interesantes de la nueva gastronomía porteña gracias a una cocina argentina contemporánea que combina raíces rurales, técnica y sensibilidad actual. Con un menú rotativo elaborado íntegramente en la casa (que incluye panes, embutidos, pastas, ricota, caldos y helados de producción propia), el restaurante encontró una identidad marcada por la honestidad del producto, el protagonismo del fuego y una hospitalidad cercana y sin artificios.
“El mayor desafío de este primer año fue construir un equipo que sintiera el proyecto como propio. Más allá de la cocina, entendemos que la experiencia la hacen las personas que la llevan adelante todos los días. Encontrar un equipo comprometido, que comparta nuestra manera de entender la hospitalidad y crea en lo que queremos transmitir, fue un trabajo enorme, pero hoy es, sin dudas, uno de los grandes logros de Mambo", señala Santiago Pérez, fundador y chef del restaurante.
Para celebrar este primer aniversario, durante todo julio Mambo recibirá a amigos de la casa en una serie de almuerzos y cenas colaborativas. El ciclo comenzará este viernes 4 de julio a las 12 del mediodía, con la participación de Aspi Mayer, de Naranjo Bar. Continuará el viernes 11 de julio al mediodía junto con Julián Galende, de Alcanfor. El miércoles 16 de julio por la noche, Mambo recibirá a Fernando Trocca e Inés de los Santos, quienes compartirán una cena especial que reunirá la cocina y la coctelería de dos de las figuras más influyentes de la gastronomía argentina. Finalmente, el viernes 25 de julio al mediodía, el ciclo cerrará con la participación de Wilson Rodríguez, de El Bocadito.
Cada encuentro ofrecerá un menú especialmente diseñado para la ocasión, en el que la identidad de Mambo dialogará con la mirada y el estilo de cada invitado para dar lugar a experiencias únicas.
Con esta programación especial, Mambo celebra su primer año de vida y, a la vez, una comunidad construida alrededor de la cocina, el oficio y la hospitalidad, reafirmando una identidad que apuesta por el producto, el fuego y la calidez que se genera alrededor de una mesa compartida.
“Desde el primer día tuvimos muy clara la identidad que queríamos construir, pero sabíamos que iba a terminar de tomar forma junto con quienes nos visitaran. Durante este año fuimos escuchando al cliente, ajustando detalles y fortaleciendo tanto la cocina como el servicio para que toda la experiencia tuviera coherencia. Hoy sentimos que Mambo encontró una identidad sólida y ese es el mejor punto de partida para lo que viene", agrega Pérez.