La carta invita a degustar piezas de sushi modeladas con más proteína que arroz y especialmente ideadas para vivir la experiencia Nemuri. “Dentro del menú destacan los rollos especiales. El Akame tiene zanahoria macerada en zu (vinagre de arroz) y un panizado de salmón que lo envuelve con una fina lámina de cilantro picado y la salsa acevichada de cilantro. El Red Sakeebi tiene langostino, salmón, y palta envuelto en atún rojo, una salsa criolla y una adaptación de la salsa japonesa tonkatsu, a base de salsa de ostras, soja, barbacoa, y kétchup. Otro rollo original es el Tako, con pulpo; o el Black con atún rojo y pepino cubierto de caviar”, dice el chef, que llegó de su Colombia natal hace más de diez años para estudiar y se enamoró de la ciudad y del sushi, donde en cada roll despliega con creatividad todo su expertise, adquirido en las cadenas más respetadas de Buenos Aires.
Como entradas, Nemuri ofrece Harumakis, o arrolladitos primavera; Cerdo Panko; Ebi Furai, y Polllo Karaage. También hay variedades de sashimis; nigiris; rolls clásicos; y rolls veggies como el Izumi -relleno de vegetales salteados en salsa de soja, con tofu y coronado con un duxelle de champignones-, y el Neru -de phila y palta cubierto en mango-, entre otros.
“En Nemuri brindamos una experiencia gastronómica con productos de calidad y propuestas japonesas. Si bien el sushi está atravesado por la fusión americana, como el queso phila y las salsas, en Nemuri revalorizamos las piezas tradicionales. Por ejemplo, a todos los nigiris le agregamos un toque sutil de wasabi, algo fundamental en Japón. Y también utilizamos la técnica japonesa conocida como suki-biki a la hora de descamar el salmón (que es completamente a cuchillo)”, cuenta Jhonny, que resalta que todos los procesos de trabajo en las cocinas de Nemuri son aptos celíacos.
Los woks, como el Yasaitame, el Yakisoba y el Yakimeshi, y platos calientes como el pescado blanco en manteca oriental; y el salmón a la plancha laqueado en salsa de ostras y teriyaki; son parte importante del menú que también ofrece ceviches -de pescado blanco; de salmón rosado; y uno mixto con pulpo y langostino-, todos macerados en jugos de lima y limón, leche de coco, cebolla morada, morrón rojo, y cilantro, acompañados de batata crocante y maíz cancha.
Para finalizar la experiencia, Nemuri propone postres de estilo Wagashi, como el Dorayaki, un esponjoso dulce japonés relleno de chocolate blanco; la Panna Cotta de Matcha con salsa thai; y el Chessecake de Maracuyá. Cada plato dulce llega con té, un blend creado especialmente para maridar a la perfección.
En la terraza de Nemuri Tera hay un hermoso mural del Dios Nemuri -el mono insignia de la marca- en una de sus paredes y se puede encontrar una gran barra de coctelería que matchea con la propuesta. Los imperdibles son el Wasabi Sour, a base de pisco, té de manzanilla, clara de huevo, angostura bitter, y almíbar de wasabi; el Haibisu, con gin, limón, tónica y almíbar de hibiscus; y el Umami Negroni, un espectacular macerado de gin con girgolas, vermú rosso artesanal y campari.
Nemuri también cuenta con Nemuri Sushi, su primer espacio, ubicado en el barrio de Belgrano -Moldes 1502-. Ambos locales están abiertos de martes a domingos de 19.30 a 23.30hs y cuentan con delivery propio, lo que asegura calidad y rigor estético en la entrega del producto. |
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